Madre Teresa de Calcuta

Oración para aprender a amar

Oración para aprender a amar de la Madre Teresa de Calcuta

Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida,
Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua,
Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor.
Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo,
Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro,
Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado.
Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos,
Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien,
Cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos.
Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión,
Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender,
Cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.

Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos,
Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.

Autora: Madre Teresa de Calcuta

La Madre Teresa de Calcuta será proclamada santa

Tras reconocer la curación milagrosa en 2008 de un brasileño de 35 años con múltiples tumores cerebrales que se recuperó tras encomendarse su esposa a la Madre Teresa, el papa Franciso ha decidido firmar el decreto que permitirá la canonización de la religiosa, que ya fue beatificada por el papa Juan Pablo II en 2003.

Agnes Gonxhe Bojaxhiu

El primer milagro tuvo lugar en 1998 cuando Monica Besra, una mujer acogida por las misioneras de la Caridad en Roma y que había sido desahuciada por los médicos, se curó de forma inexplicable cuando una de las monjas le colocó sobre el pecho una estampa de la madre Teresa.

La ceremonia de canonización se celebrará en Roma el 4 de septiembre. A la ceremonia de beatificación que tuvo lugar el 19 de octubre de 2003 acudieron cientos de miles de personas.

La Vida

La Vida - Poema de la Madre Teresa de Calcuta

La vida es una oportunidad,
aprovéchala.
La vida es belleza,
admírala.
La vida es una bendición
disfrútala.
La vida es un sueño,
hazlo realidad.
La vida es un reto,
afróntalo.
La vida es un juego,
juégalo.
La vida es algo preciado,
cuídala.
La vida es algo valioso,
consérvala.
La vida es un misterio,
descúbrelo.
La vida es una promesa,
cúmplela.
La vida es dolor,
supéralo.
La vida es un himno,
cántalo.
La vida es un combate,
acéptalo.
La vida es una aventura,
desafíala.
La vida es una tragedia,
enfréntate.
La vida es suerte,
merécela.
La vida es vida,
defiéndela.

Enseñarás a volar

Enseñarás a volar - Poema de la Madre Teresa de Calcuta

Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.
Sin embargo…
en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.

Recuerdan a Madre Teresa de Calcuta en India

Católicos de diversas partes del mundo recordaron hoy el 11 aniversario luctuoso de la Madre Teresa de Calcuta, pidiendo paz para la India, donde se vive una ola de violencia contra los cristianos.

La Iglesia italiana rindió tributo a la extinta Premio Nobel de la Paz 1979 con una jornada de oración y ayuno por los fieles indios, quienes las últimas semanas han sufrido diversos ataques de parte de seguidores extremistas de credo hindú.

En la región de Orissa extremistas pusieron en práctica una brutal persecución religiosa que ha incluido saqueos y quema de instituciones cristianas además de conversiones forzadas.

En diversas parroquias romanas se llevaron a cabo este viernes oficios especiales mientras en la ciudad oriental de la India, Calcuta, miles de peregrinos llegaron hasta la tumba de la religiosa ubicada en la Casa Madre de las Hermanas de la Caridad.

En ese centro asistencial, sede de una de las congregaciones fundadas por la beata de origen albanés, el arzobispo local Lucas Sirkar ofreció una misa para hermanas y voluntarias, la intención especial fue la paz en Orissa.

La Congregación para la Evangelización de los Pueblos del Vaticano ponderó que toda la novena de preparación a la fiesta de la beata –que comenzó el 27 de agosto pasado-, se dedicó por los cristianos en dificultades, invocando perdón y reconciliación.

Las Misas celebradas en la tumba de Madre Teresa en los últimos nueve días se ofrecieron por la paz y también la mañana de este viernes se efectuó un solemne Encuentro de Oración por la Paz.

Las religiosas, junto a otros fieles católicos y también fieles de religión hindú, invocaron la intercesión de la Madre Teresa de Calcuta pidiendo “para que el amor triunfe sobre el odio, y puedan volver a reinar la justicia y la paz.

Agnes Gonxha Bojaxhiu, nombre original de la Madre Teresa, nació en Skopje (actual Macedonia) el 26 de agosto de 1910; desde Calcuta fundó una de las instituciones de caridad con pobres y necesitados más grande del mundo.

Recibió, entre otros, los premios Kennedy (1971), Nehru (1972), Templeton (1973), Albert Schweitzer (1975). En 1979 le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz y en 1985 la Medalla Presidencial de la Libertad de Estados Unidos.

Murió el 5 de septiembre de 1997 y seis años después Juan Pablo II la declaró beata, en la actualidad El Vaticano estudia un “milagro” que le permitiría acceder al honor de los altares.

Teresa de Calcuta y el ecumenismo eclesial


Teresa, como todos los santos, es de todos y marca una vía de unidad

Siempre he admirado a Teresa de Calcuta por su obra a favor de los más desfavorecidos y por su cordialidad y fidelidad a las instituciones eclesiales desde Pío XII hasta Juan Pablo II con quien además mantuvo una buena amistad.

Esta santa mujer, que quería ser un lápiz en las manos de Dios, rompe una tendencia a menudo establecida en la Iglesia que señala que no es compatible una pastoral a favor de los más necesitados con la estructura actual de nuestra jerarquía eclesial y que no se puede compaginar el Vaticano, la curia romana y sus normas con un trabajo en favor de los necesitados.

Algunos tienen un problema de comunicación y aceptación de aquello que Teresa de Calcuta ha sabido combinar y complementar durante su vida.

Esta tendencia que no puede o no quiere ligar el testimonio de vida cristiana con las estructuras actuales de nuestra Iglesia, tiene muchas otras manifestaciones.

A menudo me doy cuenta que muchos cristianos circunscriben sus vivencias de fe en espacios reducidos y controlados por unos cuantos líderes, olvidando la globalidad eclesial y que el oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, ha estado confiado solo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo (DV-10).

Muchos buscan su Jesucristo en un evangelio leído e interpretado a su manera, ignorando lo que tiene el oficio de la interpretación auténtica de la palabra de Dios. El resultado es una fe que se convierte en una ideología que será muy respetable, pero solo una ideología y por tanto caduca.

La creencia que en el evangelio hay las verdaderas fuentes y que la Iglesia estructural adultera el mensaje se ha extendido a bastantes comunidades de nuestro entorno con la consiguiente desunión de los católicos.

No se trata de una actitud fruto de una pluralidad que forma un conjunto sino un conjunto tristemente separado por grupos y comunidades tribales que buscan más sus propias finalidades que el bien común de la Iglesia universal.

Todos creemos tener a Jesucristo a nuestro lado, pero actuamos como en un supermercado cogiendo solo la doctrina que deseamos y dejando aquella que quizás es más conveniente. A veces solo predicamos parte de un mensaje, el más adecuado a nuestra manera de ser y recortamos aquello que es políticamente no correcto o bien nos desmarca de nuestro entorno más próximo.

¿Cuántos amigos o asociaciones cristianas silencian aspectos esenciales de la doctrina de la Iglesia por miedo a perder el favor del entorno, de las administraciones y de las corrientes políticas actuales?

Sería bueno colaborar entre todos y a todos los niveles para restablecer la unidad en la comunidad cristiana católica de forma visible y por el bien de todos los creyentes.

Si además somos pocos en la viña, ¿no sería mejor ir todos a una?

Megan Fox: La actriz será la Madre Teresa de Calcuta en el cine

Megan Fox, estrella de la película de acción Transformers, interpretará a la madre Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad, en la comedia How to loose friends and alienate people (Cómo perder amigos y alienar a la gente).

La mujer más sexy del mundo, según la revista FHM, tendrá el papel de Sophia Maes, una actriz que encarna a la santa en una película paródica. Las protestas sobre el filme, inspirado en las memorias de Toby Young, no se han hecho esperar, y grupos cristianos planean boicotear el estreno.

Megan Fox

Sor Teresa de Calcuta: Yo, la pecadora, la sin Dios

“En mi propia alma, siento un dolor terrible por esta pérdida. Siento que Dios no me quiere, que Dios no es Dios, y que él verdaderamente no existe.”(Sor Teresa de Calcuta, El secreto de la Madre Teresa)

Estas palabras las escribo, después de haber leído un bello articulo de Cristián Warnken, escrito en El Mercurio, sobre el libro póstumo de Sor Teresa de Calcuta, “El secreto de la Madre Teresa”.

Este texto que nos pone frente a la duda existencial, al éxtasis de las palabras de Sor Teresa de Calcuta, la no santa, la humana, la mujer, la experiencia del desamparo espiritual, la conciencia de la muerte, del dolor inmenso de la inmensidad de dolores humanos, puestos en un solo corazón.

Pero acaso lo más hermoso es la forma bella y poética expresión de Cristian para expresar el tópico de la búsqueda, la búsqueda de una verdad profunda, la que persigue al ser humano siempre, y de la cual no hay más armisticio que la muerte.

Me hace recordar algunas palabras de otra magnífica incomprendida, de otra pecadora, de una brillante mujer como Sor Juana Inés de la Cruz, monja, mujer , poeta, hablando en un continente oscuro e inquisidor, también sobre el éxtasis espiritual y la belleza del amor y su sensualidad por allá por el México de 1651.

Leer las palabras y la poesía de Juana Ramírez de Asbaje (Sor Juana Inés de la Cruz), la maltratada, la rebelde recluida, es adentrarse en la mirada extática rebelde y profunda del ser humano mujer, que clama por la incomprensión y el desprecio a su naturaleza dulce, profunda y necesaria, acaso con la misma fuerza y sensibilidad de las palabras de Cristián Warnken, frente a la duda.

La misma duda que quema las entrañas de Prometeo ante el águila feroz, o la duda del Dante, donde acompañado de Virgilio y tomado de la mano de Beatriz Portinari, bajan a su propio infierno interior, a re conocer sus debilidades y sus propias miserias.

Allí esta nuestra propia iglesia abandonada, nuestro propio templo interior, en donde de rodillas buscamos nuestras propias miserias desgarrados por nuestro llanto interior, por nuestra propia soledad, nuestro propio silencio.

¿Cuántos nos preguntamos lo mismo diariamente, o si vale la pena esta vida?. Aún no tenemos la respuesta final, quizá, más allá del dolor y de la muerte, esté la respuesta, o sólo otra parte de la verdad.

El pensamiento es infinito gracias a la “Diazón”, este punto de equilibrio entre el éxtasis espiritual y la razón, con la que enfrentamos la desgarradora conciencia de nuestra finitud, la conciencia de nuestra propia muerte.

Acaso serán estas propias divagaciones las que nos llenan cuando leemos algunas de las reflexiones y dolores de Sor Teresa de Calcuta, o las bellas ideas del artículo de Cristián Warnken, “Madre de todas las dudas” que nos repone la figura femenina, santa y amorosa, la que nos abre un nuevo tiempo, un otro camino espiritual entre tanto non santo varón.

Publican cartas privadas de la Madre Teresa de Calcuta


Dedicado a todos aquellos que viven en algún tipo de “oscuridad”, el libro “Ven, sé mi luz. Las cartas privadas de la Santa de Calcuta”, ofrece un retrato íntimo de la famosa religiosa, al mismo tiempo que busca llevar consuelo a quienes lo necesiten.

Editado en México por Planeta, con comentarios de Brian Kolodiejchuck, M.C, el texto sondea la profundidad de la vida interior de la Madre Teresa, vista desde la perspectiva de ella misma.

“Si alguna vez llego a ser santa -seguramente seré una santa de la ” oscuridad “. Estaré continuamente ausente del Cielo-, para encender la luz de aquellos que en la tierra están en la oscuridad”, solía decir la Madre.

De acuerdo con la crítica, más que un estudio teológico, este trabajo es una presentación de los aspectos previamente desconocidos de su vida interior; a través de los cuales se puede obtener un mayor conocimiento de su firme fe y de su intenso amor a Dios y al prójimo.

Convertida en un icono de la caridad y la compasión para las personas de todas las religiones y de todos los países, poco se sabía de la espiritualidad o de las luchas internas de este personaje.

Este libro recoge las cartas -en su mayoría inéditas- que escribió a sus más cercanos confidentes durante 60 años, donde el lector podrá asomarse a la desolación de sentirse rechazada por Dios y sus reflexiones acerca de su propio cometido en esta vida.

“Descubriremos a la “Santa de Calcuta” más personal y sincera, a través de esta recopilación que ha hecho el padre Brian Kolodiejchuck -postulador para la causa de canonización-, quien colaboró con ella durante 20 años.

Publicado para coincidir con el décimo aniversario de su muerte, este libro es el retrato más íntimo que se haya hecho de la Madre Teresa de Calcuta, cuya vida y trabajo siguen siendo admirados por millones de personas.

La Madre Teresa de Calcuta nació en Skopje, Macedonia, en 1910.
En 1928 entró en la orden de las Hermanas de Loreto, en Dublín, desde donde fue enviada a la India para iniciar su noviciado.

Allí se dedicó a la enseñanza hasta 1948, en que abandonó la orden para fundar las Misioneras de la Caridad. Con la ayuda de las personas que formaron parte de su congregación, su esfuerzo para ayudar a los más pobres se extendió por el mundo entero.

Recibió numerosos premios, entre ellos el Nobel de la Paz en 1979. Tras su muerte en 1997, se abrió el proceso de canonización y fue beatificada en 2003.

El padre Brian Kolodiejchuck nació en Winnipeg, Canadá. Conoció a la Madre Teresa en 1977 y trabajó con ella hasta su muerte en 1997.

Entró a formar parte de los Padres Misioneros de la Caridad en 1984, año de su fundación. Actualmente es director del Centro de la Madre Teresa de Calcuta.

Teresa de Calcuta


Teresa de Calcuta, nacida como Agnes Gonxha Bojaxhiu /?agn?s g?n??a b??jad?ju/, (Skopje, Imperio Otomano, actual República de Macedonia; 26 de agosto de 1910 - Calcuta, India; 5 de septiembre de 1997), religiosa católica albanesa célebre por su labor humanitaria en la India. Beatificada por el Papa Juan Pablo II en 2003.

Agnes hizo su Primera Comunión a la edad de cinco años y medio, y recibió la Confirmación en noviembre de 1916. Desde el día de su Primera Comunión mostró una gran devoción religiosa. En su formación religiosa, Teresa fue asistida además por la Parroquia Jesuita del Sagrado Corazón, en la que ella estaba muy integrada. Cuando tenía treinta años, se hizo misionera. En Irlanda recibió el nombre de Hermana María Teresa. En el mes de diciembre inició su viaje hacia India, donde enseñó en la Escuela para chicas St. Mary. El 24 de mayo de 1937, la Hermana Teresa hizo su profesión convirtiéndose en “esposa de Jesús” para “toda la eternidad”. Desde ese momento se la llamó Madre Teresa. Continuó enseñando en St. Mary convirtiéndose en directora del centro en 1944. Al ser una persona de profunda oración y de arraigado amor por sus hermanas religiosas y por sus estudiantes, los veinte años que Madre Teresa transcurrió en Loreto estuvieron impregnados de profunda alegría. Caracterizada por su caridad,vivió su consagración a Jesús entre sus compañeras con fidelidad y alegría. En marzo de 1997, la Madre Teresita bendijo a su recién elegida sucesora como Superiora General. Después de encontrarse por última vez con el Papa, volvió a Calcuta donde transcurrió las últimas semanas de vida.

* 1910, nació en Skopje (Macedonia), entonces perteneciente al Imperio Otomano.
* 1928, a los 18 años ingresó a la Orden de las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto en India.
* 1929, inició su viaje hacia India, llegando a Calcuta en enero.
* 1931, la Madre Teresa tomó el nombre de Teresa en honor a una Monja francesa Thérèse Martin quien fue canonizada en 1927 con el título de Santa Thérèse de Lisieux.
* 1937, la Madre Teresa emitió los votos religiosos y enseñó por 20 años en el Colegio Santa María en Calcuta, India.
* 1946, el 10 de septiembre, recibió otra llamada de Dios, para dar servicio a los más pobres.
* 1948, el Papa Pío XII le concedió a la Madre Teresa permiso para ejercer su servicio pastoral como monja independiente y empezó a compartir su vida en las calles de Calcuta con los más pobres, los enfermos y los hambrientos. La Madre Teresa fundó una congregación llamada las Misioneras de la Caridad. Su trabajo inicial fue el de enseñar a leer a los niños pobres de la calle.
* 1950, la Madre Teresa empezó a ayudar a las personas enfermas de lepra.
* 1963, fundó los Hermanos Misioneros de la Caridad.
* 1965, el Papa Pablo VI colocó a la congregación de las Misioneras de la Caridad bajo el control del Papado y autorizó a la Madre Teresa a expandir la Orden religiosa en otros países. Alrededor de todo el mundo se abrieron centros para atender leprosos, ancianos, ciegos y personas que padecen del SIDA y se fundaron escuelas y orfanatos para los pobres y niños abandonados.
* 1979, se le concede el Premio Nobel de la Paz.
* 1984, Funda los Padres Misioneros de la Caridad.
* 1997, Muere en Calcuta.
* 2003, la Madre Teresa es beatificada por el Papa Juan Pablo II.

Para el día de su muerte se habían consagrado casi 4.000 Misioneras de la Caridad, y sus comunidades se habían establecido en 610 fundaciones en 123 países del mundo.

La Madre Teresa recibe en vida numerosos premios y reconocimientos, entre ellos:

* 1971 - Primer Premio Juan XXIII de la Paz (concedido por Pablo VI)
* 1971 - Premio Kennedy
* 1972 - Premio Nehru
* 1973 - Premio Templeton
* 1975 - Premio Internacional Albert Schweitzer
* 1976 - Premio Pacem in Terris
* 1978 - Premio Balzan a la humanidad, paz y hermandad entre los pueblos
* 1979 - Orden del Libertador (Venezuela)
* 1979 - Premio Nobel de la Paz
* 1985 - Medalla Presidencial de la Libertad Estados Unidos
* 1994 - Medalla de Oro del Congreso (Estados Unidos)
* 1996 - Ciudadana de honor de los Estados Unidos.

Los milagros de Teresa de Calcuta


Dicen que el proceso canonización para declarar santa a Teresa de Calcuta, madre, hermana, mujer, monja, gran persona, excelencia de bondad, exponente de solidaridad, amiga, ejemplo de humanidad y de solidaridad , dicen, digo, está parado, detenido, en una encrucijada, en un camino marcado por las dudas, o, más bien, por las ausencias, en este caso de milagros.

No termino de entenderlo. Hablamos de una persona que puso en marcha un movimiento, ahora más vivo que nunca, de entrega a los demás. Sus «hermanas» están por todo el mundo y haciendo las labores que nadie quiere hacer. Están, como reza el Evangelio, con los «últimos». Yo las he visto en Colombia y en otros países, y deben creerme si les digo que se ponen los pelos de punta de contemplar un quehacer que, en ellas, sabe a dulzura, a razones, a posibilidades.

Teresa de Calcuta fue un ejemplo en vida, un ejemplo de vida, y lo es incluso hoy en día, más presente que nunca gracias a un modelo que se ha de fomentar a toda costa, si queremos que el ser humano sea tal, si queremos que sobreviva. No digamos que eso no es un milagro.

El cuerpo frágil de Teresa contrastaba con la entereza y la fortaleza de su ánimo, siempre presto a compartir una sonrisa, un corazón a la escucha. Parecía que no iba a llegar a ninguna parte desde su Albania natal, y llegó a donde pocos, a los corazones de un mundo, de una Tierra sedienta de ejemplos de esta índole. Eso es otro milagro.

También fueron milagros todas las vidas que salvó, miles, millones, y las que sigue salvando. Y son milagrosas las sensaciones de paz y de concordia que nos expresó, que nos regaló durante todos los días de su existencia.

No sé por qué, pero me recuerda esta situación de «contrastes» a cuando, según cuenta el Evangelio también, Jesús llegó a Belén, su localidad natal. Todos se dijeron que, si había hecho milagros en otros lugares, allí sería el «no va más». Jesús, al menos que se nos cuente, no hizo milagros en Belén. Si nos consta que afirmó algo así: «Me pedís milagros, paisanos míos, y no veis en mí el gran milagro». En fin

Juan Tomás Frutos es presidente de la Asociación de la Prensa de la Región de Murcia.