Los milagros de Teresa de Calcuta

Dicen que el proceso canonización para declarar santa a Teresa de Calcuta, madre, hermana, mujer, monja, gran persona, excelencia de bondad, exponente de solidaridad, amiga, ejemplo de humanidad y de solidaridad , dicen, digo, está parado, detenido, en una encrucijada, en un camino marcado por las dudas, o, más bien, por las ausencias, en este caso de milagros.
No termino de entenderlo. Hablamos de una persona que puso en marcha un movimiento, ahora más vivo que nunca, de entrega a los demás. Sus «hermanas» están por todo el mundo y haciendo las labores que nadie quiere hacer. Están, como reza el Evangelio, con los «últimos». Yo las he visto en Colombia y en otros países, y deben creerme si les digo que se ponen los pelos de punta de contemplar un quehacer que, en ellas, sabe a dulzura, a razones, a posibilidades.
Teresa de Calcuta fue un ejemplo en vida, un ejemplo de vida, y lo es incluso hoy en día, más presente que nunca gracias a un modelo que se ha de fomentar a toda costa, si queremos que el ser humano sea tal, si queremos que sobreviva. No digamos que eso no es un milagro.
El cuerpo frágil de Teresa contrastaba con la entereza y la fortaleza de su ánimo, siempre presto a compartir una sonrisa, un corazón a la escucha. Parecía que no iba a llegar a ninguna parte desde su Albania natal, y llegó a donde pocos, a los corazones de un mundo, de una Tierra sedienta de ejemplos de esta índole. Eso es otro milagro.
También fueron milagros todas las vidas que salvó, miles, millones, y las que sigue salvando. Y son milagrosas las sensaciones de paz y de concordia que nos expresó, que nos regaló durante todos los días de su existencia.
No sé por qué, pero me recuerda esta situación de «contrastes» a cuando, según cuenta el Evangelio también, Jesús llegó a Belén, su localidad natal. Todos se dijeron que, si había hecho milagros en otros lugares, allí sería el «no va más». Jesús, al menos que se nos cuente, no hizo milagros en Belén. Si nos consta que afirmó algo así: «Me pedís milagros, paisanos míos, y no veis en mí el gran milagro». En fin
Juan Tomás Frutos es presidente de la Asociación de la Prensa de la Región de Murcia.

March 25th, 2009 at 7:28 pm
todos devemos creer en sus milagros
April 5th, 2009 at 4:49 pm
POR ALGUNA RAZÓN HOY ESCUCHÉ ALGO DE MADRE TERESA Y HE ENTRADO A LEER ALGO A ESTA PÁGINA Y PEDIRLE SI ME PUEDE AYUDAR. AGRADEZCO DE ANTEMANO. DEBO PEDIR SOBRE TODO POR MI SALUD Y LA DE TODOS MIS HERMANOS EN DIOS.